Su enfoque revolucionó la forma de entender el aprendizaje, alejándose de la simple memorización para centrarse en los y las habilidades lingüísticas previas necesarias para el éxito escolar. Su obra más emblemática, Madurez Escolar (publicada originalmente en 1979 y reeditada en múltiples ocasiones), sigue siendo un texto de cabecera en universidades y escuelas de Latinoamérica.
