Los recuerdos pueden ser una fuente de consuelo y dolor al mismo tiempo. Por un lado, los recuerdos felices pueden traer alegría y sonrisa a nuestra cara. Por otro lado, los recuerdos dolorosos pueden ser una fuente de tristeza y angustia. En el proceso de duelo, es común que las personas se aferren a los recuerdos de su ser querido, ya que pueden proporcionar una sensación de conexión con ellos.
El autor (a menudo atribuido a diversos terapeutas emocionales o recopiladores de técnicas de desapego) plantea que no se puede avanzar llevando una mochila llena de memorias dolorosas. El libro actúa como un manual práctico que combina: libro sanando heridas mientras despido tus recuerdos pdf