De esta experiencia nació la (del griego logos : sentido), conocida como la "Tercera Escuela Vienesa de Psicoterapia", después del psicoanálisis de Freud y la psicología individual de Adler. Mientras Freud hablaba de la voluntad de placer y Adler de la voluntad de poder, Frankl postulaba la voluntad de sentido .