La Leyenda De Klaus Work
, una isla remota y gélida en el Círculo Polar Ártico. En este pueblo, los habitantes están divididos por un odio ancestral y apenas se hablan, mucho menos se envían cartas. A punto de rendirse, Jesper descubre a
La leyenda de Klaus se basa en la historia real de San Nicolás, un obispo cristiano del siglo IV que vivió en la ciudad de Myra, en la actual Turquía. San Nicolás era conocido por su gran generosidad y su amor por los niños. Una de las historias más famosas sobre San Nicolás cuenta que un hombre pobre no podía casar a sus tres hijas porque no tenía dote para ofrecer a sus pretendientes. San Nicolás, enterado de la situación, decidió ayudar a la familia de manera anónima. Se dice que arrojó tres bolsas de oro a través de la ventana de la casa del hombre pobre, salvando así a sus hijas de una vida de pobreza y posiblemente de esclavitud. La leyenda de Klaus
Con el tiempo, la figura de San Nicolás se fusionó con otras tradiciones y leyendas europeas, dando lugar a la figura de Klaus. En Alemania y los Países Bajos, San Nicolás era conocido como "Sinterklaas" o "Klaas", y se celebraba su festividad el 5 de diciembre, víspera de la fiesta de San Nicolás. Según la tradición, Sinterklaas viajaba en un caballo blanco llamado "Amerigo" y dejaba regalos para los niños buenos. , una isla remota y gélida en el Círculo Polar Ártico
Lingüísticamente, "Klaus" es la forma abreviada de "Nikolaus". Su uso en lugar de "Santa Claus" (que es una deformación inglesa del neerlandés Sinterklaas ) implica un retorno a lo austero. Donde "Santa" suena a regordete y comercial, "Klaus" suena a carpintero, a viejo del bosque, a obispo severo pero justo. San Nicolás era conocido por su gran generosidad
Esta es la verdadera "Leyenda de Klaus" en Centroeuropa: un dualismo aterrador donde la recompensa y el castigo son inminentes y físicos. Durante la Krampusnacht (Noche de Krampus, el 5 de diciembre), hombres disfrazados de demonios recorren las calles haciendo sonar cadenas. Esta tradición milenaria, precristiana, fue absorbida por la Iglesia para recordar que la Navidad no es solo dulzura; es también un juicio moral.
