Antes de fusionarse con otro, hay que fusionarse con uno mismo. La masturbación tántrica (que no tiene nada que ver con la masturbación compulsiva occidental) es una práctica fundamental. Se trata de aprender a sentirse solo pero no vacío. De circular tu energía sexual por tu propia columna vertebral, de mirarte al espejo con deseo y compasión.
La mayoría de la gente busca el sexo para escapar de la soledad. El tantra utiliza la soledad para llenar el propio depósito energético. Cuando llegas a una relación desde la plenitud (no desde la necesidad), el sexo se convierte en celebración, no en medicina. Quien domina este secreto nunca sufre por desamor, porque sabe que el éxtasis reside en su propia respiración. los 9 secretos del tantra
: Mirar fijamente el ojo izquierdo de la pareja sin pestañear en exceso. Antes de fusionarse con otro, hay que fusionarse