Y luego vino la física cuántica. Algunas interpretaciones (como la del físico Carlo Rovelli en El orden del tiempo ) sugieren que, a nivel fundamental, el tiempo no existe. Solo hay eventos, relaciones, transformaciones. El "ahora" universal no existe: lo que es ahora para mí, fue pasado para una estrella lejana y será futuro para otra.
Vivimos en el tiempo como quien vive en una deuda perpetua. El reloj no marca horas; marca plazos, vencimientos, fechas de entrega. La ansiedad contemporánea no nace del espacio (no tememos quedarnos sin cuarto), sino del tiempo: tememos llegar tarde, no alcanzar, envejecer, morir. Vivimos en el tiempo