Esa casa es el verdadero protagonista del libro. Es oscura, sucia, ruinosa y en ella reina un ambiente opresivo. Allí viven sus excéntricos y conflictivos familiares: su tía Angustias (la hermana mayor de su madre fallecida), sus tíos Román y Juan, la cuñada de Juan (Gloria) y el pequeño niño, así como la abuela, que observa todo con demencia senil.
La casa de la calle Aribau funciona como un microcosmos de la España vencida: oscura, estancada y llena de muebles viejos que nadie puede limpiar.




