Mientras que en la serie El juego del calamar (drama) el ganador (Seong Gi-hun) termina traumatizado y buscando venganza, en la ganadora Mai celebra con euforia contenida y promete donar parte del premio a causas inmigrantes. La diferencia entre ficción y realidad es abismal: aquí no hay muertes, pero sí hay impuestos (casi la mitad del premio se fue en tasas estadounidenses, según reveló Mai en entrevistas posteriores).
Tres finalistas se enfrentan a la prueba más cruel del juego: una última eliminación basada en la confianza, la traición y un botón que puede cambiar sus vidas para siempre.
The final stage wasn’t a physical gauntlet, but a psychological one. A circular table sat under a single spotlight, holding a black box. The game: It felt insultingly simple until the stakes settled in—the loser walked away with nothing; the winner walked away with $4.56 million.