Asígnate un nombre de superpoder cuando hagas una tarea difícil. "Señor Enfoque" cuando trabajes, "Capitán Calma" ante una crisis. El juego cambia la química de tu cerebro.

Si no puedes pagar un asistente, aprende a delegar en herramientas (automatización) y en tu "yo futuro". Ejemplo: prepara la ropa y la comida un día antes.